INVESTIGACIÓN Y EMPRESAS/Investigación/Imagen molecular PET en Oncología ...

Las células cancerosas tienen un metabolismo acelerado con respecto a las células sanas y aparecen en las imágenes PET como “hipermetabólicas”, es decir, con un mayor grado de captación del radiofármaco que el tejido no-tumoral.

La PET es muy efectiva para identificar si existe o no enfermedad tumoral, si se ha extendido a otros órganos, si ha respondido a los tratamientos utilizados, o si tras una respuesta adecuada a la terapia reaparece la enfermedad.

Los estudios PET se consideran muy útiles en muchos tipos de cánceres, especialmente en el de pulmón, cabeza y cuello, colorrectal, esófago, mama, linfoma, melanoma, tiroides y en los tumores cerebrales, pero existen muchos estudios que demuestran asimismo su utilidad en otros tipos de tumores menos frecuentes.

Dado que la imagen PET determina una actividad molecular, puede caracterizar de forma precisa si un tumor es de características benignas o malignas según su grado de actividad metabólica (en comparación con la pruebas de diagnóstico que únicamente visualizan la morfología del tumor), evitándose así biopsias innecesarias. Además, como un estudio PET permite explorar en una sola sesión la totalidad del organismo, puede detectar enfermedad tumoral a distancia, no sospechada inicialmente, aportando una información que permite realizar una mejor planificación de los tratamientos, evitando cirugías innecesarias o modificando pautas de quimioterapia. Por ello, se considera que la PET mejora significativamente el manejo terapéutico de los pacientes.

La realización de un estudio PET antes de iniciar el tratamiento quimioterápico y su comparación con estudios posteriores (entre distintos ciclos de tratamiento, o al finalizar el mismo) permite determinar el grado de respuesta a la quimioterapia. Esto puede hacerse al comparar el grado de metabolismo del tumor entre los distintos estudios. En caso de que la respuesta al tratamiento sea satisfactoria, la mejoría detectada por PET frecuentemente precede a la mejoría anatómica, por lo que puede utilizarse como un indicador precoz de repuesta tumoral, estando descrito que en este campo sus resultados son superiores a los de otras modalidades de diagnóstico por la imagen.

Finalmente, la PET es hoy por hoy considerada como la mejor herramienta diagnóstica para diferenciar las recurrencias tumorales de los cambios post-cirugía o de la necrosis post-radioterapia (ya que al medir el metabolismo de los tejidos puede diferenciar mejor que la TAC o la Resonancia Magnética entre lesiones benignas y malignas), y se está empezando a utilizar con buenos resultados en la planificación de tratamientos de radioterapia (para delimitar con mayor precisión el área tumoral activa, que es la que debe recibir la mayor cantidad de radiación).